Noche en la city 2

Noche en la city 2

Óleo sobre tela - 130 x 100 cm

Noche 3

Noche 3

Óleo sobre lienzo - 65 x 105 cm - 2020

Torcido estas vos

Torcido estas vos

Técnica mixta sobre lienzo - 80 x 100 cm - 2020

Dia 3

Dia 3

Técnica mixta sobre lienzo - 130 x 100 cm - 2020

Volver a las cuevas

Volver a las cuevas

Técnica mixta sobre tela - 60 x 80 cm

La última partida

La última partida

Técnica mixta sobre lienzo - 130 x 100 cm - 2020

Dia 20

Dia 20

Óleo sobre lienzo - 80 x 100 cm - 2020

La nueva era

La nueva era

Técnica mixta sobre lienzo - 130 x 100cm - 2020

Las señoritas de Avignon

Las señoritas de Avignon

Acrílicos sobre papel - 2020

Inner world

Inner world

Acrílico sobre lienzo - 100 x 80 cm - 2020

El viaje es interno

El viaje es interno

Acrílico sobre papel - 36 x 48 cm - 2020

Orgia

Orgia

Acrílico sobre lienzo - 45 x 60 cm - 2019

Freeform jazz

Freeform jazz

Acrílico sobre lienzo - 100 x 120 cm - 2019

Noche de caos en el estudio

Noche de caos en el estudio

Técnica mixta sobre lienzo - 100 x 100 cm - 2020

Noche de jazz en buenos aires

Noche de jazz en buenos aires

Técnica mixta sobre madera - 130 x 100 cm - 2019

La metrópolis

La metrópolis

Técnica mixta sobre lienzo - 130 x 100 cm - 2020

Habitación compartida

Habitación compartida

Técnica mixta sobre lienzo - 100 x 100 cm - 2020

El ojo de la tierra

El ojo de la tierra

Técnica mixta sobre tela - 40 x 50 cm

El sueño de la nave

El sueño de la nave

Técnica mixta sobre lienzo - 130 x 80 cm - 2019

Disturbios en chile

Disturbios en chile

Xilografía - 50 x 35 cm

Coquena y la cordillera

Coquena y la cordillera

Xilografía - 40 x 30 cm

Franco Moscovicz

¿Por qué pintas? bollando por la cabeza cuando salí de la galería, porque pintas me pregunto Adriana, yo me subí al auto y pensaba que cuando uno vivió toda su vida con un lápiz, un marcador o un pincel en la mano y con la otra sosteniéndose la cabeza para aguantar hasta horas profundas de la noche, seguramente se planteó muchas veces esta incógnita. ¿Por qué pintas? pero cuanto más buscaba la respuesta, más en blanco me quedaba, o más en negro, siempre preferí los fondos negros. Una imagen empezó a hacerse recurrente ese día, una imagen que aparecía y desaparecía pero nunca era la misma imagen, bah, en realidad siempre era la misma imagen… yo dibujando solo en casa hasta las tres de la mañana sin importarme que al otro día tenía examen de matemáticas en el colegio, yo haciendo garabatos en las esquinas de los cuadernos de la facultad mientras el ayudante de cátedra hablaba del pasaje de algún fármaco a la sangre o a una vía neuronal o alguna cosa por el estilo.

En el momento en que me encuentro solo en el taller, pasada la medianoche, la gente duerme y todo en calma menos yo y mi espacio, la luz cálida que contrasta con el frio de afuera, mi imagen en tercera persona sobre un banco de madera, el ruido del pincel sobre el lienzo, el ruido de la carbonilla contra la madera, el ruido del pincel. ruido, cuando ya se apagó la música y cada pincelada es una corchea, una fusa, una nota en el silencio, una maravilla que solo puedo presenciar yo, porque es mía, porque otros tendrán sus maravillas, pero esta es solo mía, es un momento, y es el momento al que siempre quiero volver. Pinto para escuchar. Creo que por eso pinto.

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